La anafilaxia es una reacción alérgica potencialmente mortal. Puede estar causada por alérgenos fuertes como los cacahuetes, las picaduras de abeja y ciertos medicamentos. Se suele culpar al sistema inmunitario del desarrollo de la anafilaxia. Pero un nuevo
estudio en ratones ha identificado otro culpable: el sistema nervioso.
En la anafilaxia, los mastocitos del sistema inmunitario liberan histamina y otras moléculas que se extienden por todo el cuerpo, dilatando los vasos sanguíneos y estrechando las vías respiratorias. También disminuye la temperatura corporal.
Los científicos han descubierto que, además de histamina, los mastocitos liberan quimasa durante la anafilaxia. Esta sustancia interactúa con las células cerebrales que regulan la temperatura corporal. Cuando se bloqueó la liberación de quimasa, los animales dejaron de tener una disminución de la temperatura corporal en respuesta al alérgeno. Esta sustancia podría ser un objetivo para el desarrollo de una cura para la anafilaxia.
Puede averiguar la predisposición innata a las reacciones alérgicas en la prueba del
Pasaporte Genético del ADN.