Científicos de EE.UU. decidieron comprobar si las lámparas UV de secado de esmaltes de uñas afectan a la piel humana. Para ello, irradiaron un cultivo UV de células de piel humana (varias veces con una duración de 0 a 20 minutos). Un cultivo celular es una célula capaz de dividirse y crecer en un medio nutritivo fuera del cuerpo. Al cabo de 2 días, los científicos evaluaron qué había ocurrido con el ADN de estas células.
Una sola exposición de 20 minutos
mató al 20-30% de las células, mientras que tres exposiciones sucesivas de 20 minutos mataron entre el 65% y el 70% de las células. También se descubrió que la radiación emitida por las lámparas UV de secado de esmaltes de uñas puede dañar el ADN y provocar mutaciones en los genomas de las células de la piel. Las mutaciones resultantes son potencialmente peligrosas porque pueden provocar cáncer. El mecanismo en este caso está relacionado con la formación de especies reactivas de oxígeno bajo la exposición a los rayos UV que dañan el ADN y alteran los importantes orgánulos de la célula: las mitocondrias.