Investigación

Enfermedades articulares

Las enfermedades articulares parecen ser algo propio de personas mayores, y no son relevantes para mí. Pero son incluso más frecuentes que el cáncer, las enfermedades cardiovasculares y la diabetes. La mayoría de las enfermedades articulares se desarrollan lentamente: pasan años desde su aparición hasta su manifestación aparente. Y algunas afectan ya a personas de entre 20 y 30 años.

Existe una predisposición genética a las enfermedades articulares. Por ejemplo, la artrosis de rodilla y la enfermedad de Bechterew. En el primer caso, es la articulación de la rodilla la que se ve afectada, mientras que en el segundo, son principalmente las articulaciones intervertebrales.

Averiguando la predisposición genética, se puede empezar a prevenirla. Por ejemplo, reducir la carga que soporta una determinada articulación disminuyendo la intensidad o cambiando el tipo de ejercicio, controlar el peso corporal, reducir el riesgo de lesiones, dejar de fumar y de beber alcohol.

Todo el mundo conoce los principios básicos de un estilo de vida sano. Pero a menudo son sólo palabras. Una prueba de ADN y la identificación de predisposiciones genéticas pueden ser una llamada de atención para que empieces a cuidar de tu cuerpo.
Made on
Tilda