Los científicos llevan mucho tiempo buscando el llamado «gen de la pereza». El gen SLC35D3, implicado en la señalización de la dopamina, ha sido propuesto para este papel. Sus
mutaciones hacían que los ratones fueran menos activos.
Un
nuevo estudio ha descubierto un gen de este tipo en las hormigas. Entre las hormigas depredadoras, las obreras rastrean los nidos de otras especies de hormigas. Luego reclutan nuevas obreras para robar las larvas de esa especie y alimentar a su propia colonia. Una mutación en el cromosoma 13 convierte a las hormigas obreras en holgazanas parásitas que sólo ponen huevos y consumen alimentos recolectados por otras.
Una evolución tan rápida en una generación se produce en las hormigas debido a una mutación en un supergen que codifica varios rasgos que determinan el aspecto y el comportamiento.