Nuestra necesidad de selenio es baja, pero es conocido por sus propiedades antioxidantes: junto con la vitamina E, protege al organismo contra los radicales libres.
El selenio es necesario para la síntesis de las hormonas tiroideas que regulan el metabolismo en el organismo, protege contra las enfermedades cardíacas.
El selenio tiene efectos anticancerígenos, promueve el crecimiento normal de las células, acelera el proceso de reabsorción y curación del infarto de miocardio necrótico, estimula la inmunidad.
La carencia de selenio desarrolla enfermedades cardiovasculares, renales y pancreáticas, y disminuye la inmunidad. La carencia de selenio es un factor de desarrollo de la anemia en los bebés prematuros y de la infertilidad en los hombres.
Los estudios han demostrado una conexión entre ciertas variantes del gen AGA y una deficiencia de selenio en la sangre. Para conocer la predisposición genética a la deficiencia de selenio, la prueba de ADN «
Pasaporte genético» puede ayudar.